Lectura recomendada por Carmen Rosa Giménez Millán, jefe de estudios de nuestro instituto

 


 

senoranillosYo era bastante joven y una amiga me dijo: “tienes que leerte esto” y empezó a recitar “Tres anillos para los Reyes Elfos bajo el cielo…”.


La primera vez que vi el libro hay que reconocer que no me resultó muy atractivo, la edición estaba integrada por tres tomos negros bastante grandes, de JRR Tolkien (no lo había oído nombrar jamás),  con un papel basto y un poco amarillento.

 

Lo siguiente que recuerdo es vivir en un mundo verde, práctico y tranquilo, rodeada de hobbits comilones. A partir de ahí, mi inmersión en la Tierra Media fue cada vez mayor, me resultaba doloroso cerrar el libro y separarme de Legolas y Aragorn, de los bosques inmensos y la magia de Gandalf, de la lealtad de Sam, el dolor de Faramir y la desesperación de Minas Tirith. Y aunque algunas batallas me resultaron un poco largas, no pude evitar la sensación de tener en las manos, al terminarlo, una auténtica maravilla.peliculasenoranillo

 

Cuando tuve noticias de la película (había algo hecho antes, pero era de animación y creo recordar que no estaba terminado) la esperé con mucho interés y he de reconocer que, aunque hay partes que faltan y personajes a los que les han cambiado el carácter o la participación en los hechos, en general me gustó bastante.

 

Pero siempre vuelvo al libro, a la fascinación de evadirme de mi mundo anodino,  en escala de grises y volver a un lugar mágico de Elfos, caballeros,  sombras y sacrificios. De hecho ya he convertido en tradición leerme El Señor de los Anillos en las vacaciones de Navidad de casi todos los años y cada vez lo disfruto más.

Creedme, si os gustó la película, os encantará el libro.

¡Feliz Navidad y Feliz Señor de los Anillos!